Si quieres irte, no te detengo. No soy quién para agarrarte la mano ahora. No soy quién para amarrarte a una nostalgia andante, a una melancolía hecha letras. No soy quién para detener tu sonrisa.

Si quieres irte, no te detengo. Puedes cerrar la puerta y llevarte el te quiero, y la lista de cosas por hacer. También puedes correr, celebrar, y silbar tu melodía favorita mientras te vas. Puedes lanzarme una última mirada, o un te quiero de resignación, pero lo que te pido, es que si quieres irte, por favor, no te lleves mi corazón.

ideasviajando (M. Sierra Villanueva)